AGUA, CAMBIO CLIMÁTICO Y MUJERES: LA CLAVE DEL DESARROLLO SOSTENIBLE

La Agenda 2030 no deja lugar a dudas: el desarrollo sólo será sostenible si los beneficios favorecen por igual a mujeres y hombres, si se protegen los recursos hídricos y se implementa una gestión integrada y sostenible de los mismos, y todo ello en un contexto de adaptación al cambio climático.

En septiembre de 2015 se aprobó la Agenda 2030 sobre el Desarrollo Sostenible1, que contiene 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas de aplicación universal, de carácter integrado e indivisible, que conjugan las tres dimensiones del desarrollo sostenible: económica, social y ambiental.

La transición hacia sociedades sostenibles y resilientes depende de la gestión responsable de los recursos naturales, muy especialmente del agua. Pero actualmente nos enfrentamos a una crisis de la seguridad del agua, entendiéndola en términos tanto de cantidad como de calidad, junto con un nivel aceptable de riesgos relacionados con el agua para las personas, el medio ambiente y la economía. Hay diferentes presiones relacionadas con el agua, como la escasez, los fenómenos meteorológicos extremos, la contaminación, el crecimiento desequilibrado de la población y el cambio climático.

FCC Aqualia central, Inodoro

Los ODS posicionan el agua como un tema prioritario que requiere de acciones inmediatas: hay un objetivo específico, ODS 6, con metas relacionadas con el acceso al agua y al saneamiento, la calidad del agua, su uso eficiente en todos los sectores y la gestión integrada de los recursos hídricos, entre otros. Pero el agua es mucho más que un ODS concreto, el agua y los servicios del agua juegan un papel clave y transversal en el logro de los ODS en su conjunto.

Los servicios del agua son servicios públicos básicos y esenciales, que contribuyen a la reducción de la pobreza (ODS 1) y a garantizar la salud y el bienestar (ODS 3), proporcionando un agua accesible, asequible y segura, lo que también contribuye a empoderar a las mujeres y las niñas (ODS 5) y a reducir las disparidades de género en la educación (ODS 4), fomentando de este modo sociedades inclusivas (ODS 16) y la reducción de las desigualdades (ODS 10). El tratamiento de las aguas residuales está mejorando la calidad de las fuentes de agua, lo que protege los ecosistemas acuáticos y marinos (ODS 14 y 15). Asimismo, no habría ciudades ni asentamientos humanos sostenibles (ODS 11) sin servicios del agua. El sector del agua está implementando soluciones basadas en medidas de mitigación y adaptación al cambio climático (ODS 13) y buscan reducir sus impactos medioambientales y un uso eficiente de los recursos naturales (ODS 12), incluida la energía, logrando una eficiencia energética cada vez mayor y produciendo energía renovable (ODS 7). El sector del agua promueve las infraestructuras resilientes y la innovación (ODS 9) y contribuye a la economía (ODS 8), dando empleo directo en Europa a 476.0002 personas

Gari Villa-Landa, Responsable de Asuntos Internacionales de AEAS