AINIA propone nuevas medidas basadas en la economía circular para gestionar el agua en las industrias agroalimentarias

La industria de alimentación y bebidas asume el reto de la economía circular y ya está aplicando medidas con el objetivo de aprovechar el 100% del agua que consume.

En el 2050 se estima que existirán 9 billones de personas en el mundo. Para poder alimentar a toda esa población se prevé que la producción de alimentos a nivel mundial debe incrementarse en un 60%, lo que supone un incremento de casi el 20% en el uso de agua en agricultura. Además, un tercio de los alimentos que producimos no son finalmente consumidos lo que implica desperdiciar todos los recursos ocultos empleados para su obtención.

En la actualidad, el consumo de agua diario en el ámbito doméstico supone 137 litros, pero cabe destacar que un volumen de agua muchísimo mayor es consumido de manera indirecta a través de los alimentos y otros bienes de consumo como ropa, papel, etc. que emplean agua para su producción. Dado el uso intensivo de agua, especialmente en agricultura, los alimentos suponen aproximadamente el 92% del agua consumida indirecta o no visible de productos de consumo diario.

Por otro lado, la escasez de agua afecta al 11% de la población Europea y al 17% del territorio de la UE, principalmente en países del sur. Los sistemas de producción alimentaria están entre los que realizan un mayor uso de agua dulce en España. Los efectos del cambio climático están derivando en un creciente stress hídrico en áreas del mediterráneo. La amenaza de contaminantes como los nitratos, pesticidas, etc. empleados en agricultura y ganadería intensiva suponen una presión añadida a este recurso clave.

La industria alimentaria, consciente de que una gestión sostenible del agua va a resultar esencial en el futuro, ha asumido el desafío como uno de sus objetivos prioritarios hasta el 2030 en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible ODS de Naciones Unidas.

Innovación tecnológica para el aprovechamiento 100% de aguas residuales como fuente de recursos

Existen innovadoras líneas de investigación para aprovechar de manera sostenible los recursos contenidos en las aguas residuales agroalimentarias. Por ejemplo, el desarrollo de nuevos materiales de membrana para sistemas de filtración eficientes que recuperen selectivamente los compuestos de interés, electrodiálisis con membranas bipolares para valorizar salmueras, reactores biológicos de membrana anaerobios, sistemas bio-electroquímicos, etc.