Bioplant: planta de biogás a medida para explotaciones agropecuarias de Norvento

La industria agrícola y ganadera generan una alta carga de residuos orgánicos, por lo que su aprovechamiento puede suponer un gran valor económico para el sector. Para ello Norvento ha diseñado Bioplant, una planta de biogás que permite a las granjas gestionar los residuos orgánicos convirtiéndolos en gas renovable, energía o ambos. Además, las plantas de biogás de Norvento son modulares, por lo que pueden adaptarse a las necesidades de cada cliente y a sus infraestructuras existentes.

La producción de biogás está basada en tres fases. En primer lugar se almacenan los residuos y se les realiza un tratamiento específico previo. A continuación, pasan al digestor, donde gracias al proceso de digestión anaeróbica se produce el biogás, que es almacenado en el gasómetro. Después el biogás se refina y se envía a la caldera (para la generación de calor) o al motor de cogeneración (para la generación de energía). Al igual que el aerogenerador nED, la Bioplant puede ser monitorizada a tiempo real desde un smartphone. Las plantas alcanzan potencias nominales entre los 50 y los 150 kW de electricidad o alternativamente entre 200 y 600 kW de potencia calorífica.

FCC Aqualia central, Inodoro

 

El biogás presenta múltiples beneficios tanto energéticos como ambientales y económicos. En términos de energía, se trata de un combustible versátil (que permite generar electricidad, calor o ambos según se necesite), estable, con una alta disponibilidad (alcanzando las 8.000 horas anuales), y eficiente, gracias a su alto aprovechamiento térmico. En cuanto a sus beneficios económicos, no sólo conlleva una reducción de los costes energéticos, sino que además puede aportar ingresos adicionales gracias a la venta a terceros o la comercialización del calor, por ejemplo. Además, es un proceso respetuoso con el medioambiente evitando la contaminación de acuíferos y suelos (ya que se utilizan menos fertilizantes), reduce los patógenos gracias al proceso de los residuos orgánicos y reduce también las emisiones de metano derivadas de la descomposición natural de la materia orgánica.