Cierre del círculo del aluminio: Tom Eng, Director General de TOMRA Recycling en la Convención del BIR.

Cierre del círculo del aluminio: Tom Eng, Director General de TOMRA Recycling en la Convención del BIR.

Tom Eng, Vicepresidente ejecutivo y Director General de TOMRA Recycling, ha realizado una presentación titulada «Cierre del círculo del aluminio: retos y oportunidades» en el BIR World Recycling Convention and Exhibition que se celebró en Barcelona el pasado 23 de mayo.

En las últimas décadas la reducción de emisiones de carbono y la optimización de la gestión de recursos han sido protagonistas del sector del reciclaje en la lucha contra el cambio climático. El aluminio desempeña un papel fundamental en la transición hacia una economía circular y en esta edición de la Convención del BIR, celebrada en Barcelona el pasado 23 de mayo, Tom Eng explicó en detalle la situación en la que nos encontramos y los beneficios del sistema de clasificación de la compañía.

Tom Eng inició su exposición haciendo un repaso a la legislación vigente y exponiendo cómo sus ambiciosos objetivos apoyan el desarrollo de una economía circular. A nivel europeo, el Pacto Verde es uno de los motores más importantes de mejora de la gestión de residuos y la descarbonización de la producción de aluminio para maximizar la recuperación y el reciclaje de recursos.

Fuerzas y tendencias del mercado de la industria del aluminio

A lo largo de los años, la demanda de aluminio ha ido experimentando un aumento constante y se prevé que seguirá creciendo. Según declaraciones de Eng, el Informe1 Visión 2050 de la Asociación Europea del Aluminio indica que la demanda de este metal aumentará un 40 % hasta 2050. Esta previsión vendrá fundamentalmente de la demanda de los sectores de transporte, construcción y embalajes que emplean el aluminio cada vez sabiendo que las propiedades permanentes del material permiten el reciclaje del aluminio sin que el aluminio se degrade.

Eng explicó que, para ofrecer los volúmenes que requiere el mercado, estos sectores deben utilizar recursos secundarios por dos motivos. El primero y más importante, Europa cuenta con una capacidad limitada para producir materiales primarios. Y el segundo, los procesadores de aluminio necesitan cumplir requisitos de calidad cada vez más exigentes y mejorar sus credenciales medioambientales.

Actualmente, el 36 % del suministro de este metal se cubre con aluminio reciclado.2 Muchas de las grandes marcas aspiran a contar con un 100 % de contenido reciclado y quieren reducir su huella medioambiental con aluminio con baja huella de carbono.

Recuperación de aluminio de calidad

Tras analizar el mercado, Eng hizo hincapié en la necesidad de que el sector trabaje cada vez más bajo los principios de economía circular. Aludió a unas declaraciones de Greg Wittbecker, quien dijo hace poco que “llevamos mucho tiempo comerciando con aluminio bajo en carbono; lo que pasa es que se le llamaba chatarra”.

El reto para dar prioridad al uso de aluminio secundario sobre el primario y comerciar correctamente el aluminio reciclado a nivel local, está en la calidad del producto reciclado. Fundiciones y refundidores solo pueden utilizar materiales reciclados de calidad equivalente al producto virgen y adecuados para aplicaciones de mayor calidad.

Aluminio primario vs. secundario

Utilizar aluminio reciclado en vez de material virgen tiene muchas ventajas tanto para las empresas de reciclaje como para el medio ambiente. Tom Eng resume estas ventajas indicando que las empresas de reciclaje que utilizan la última tecnología de clasificación pueden procesar mayores volúmenes de chatarra de baja calidad y crear productos bajos en carbono y de calidad constante. Esto les permite alcanzar precios de venta más altos en el mercado interno.

Además, la producción de aluminio secundario consume un 95 % menos de energía que la de aluminio primario y reduce la dependencia de bauxita y de la importación de aluminio primario, causante de importantes emisiones de carbono. Profundizando en el tema, Eng explicó que si usando aluminio reciclado en lugar de aluminio primario importado, podrían reducirse las emisiones de CO2 para el año 2050. Esto supondría evitar la emisión de 39 millones de toneladas de CO2 al año y 2050.

Cierre del círculo del aluminio

Para finalizar su presentación Tom Eng recordó que la gran demanda de aluminio puede satisfacerse con aluminio secundario. «Si aprovechamos la chatarra que tenemos y utilizamos la tecnología de clasificación adecuada, podemos maximizar las tasas de recuperación, reciclar volúmenes más grandes y abastecer al mercado con aluminio reciclado de primera clase. A su vez, esto nos permitiría cumplir los objetivos de emisiones de CO2 y hacer que el aluminio sea más ecológico. Cerremos, juntos, el círculo», concluyó Tom Eng.