La Planta desalinizadora de Doraleh ya trabaja a plena producción. Tedagua, en consorcio con la francesa Eiffage Génie Civil, ha completado el diseño, construcción y puesta en marcha de una instalación de desalación de agua de mar apta para producir 22.500 m3 diarios de agua potable, comenzando ahora una fase de operación y mantenimiento de las instalaciones construidas durante un periodo de cinco años.


Esta planta forma parte de la iniciativa comunitaria PEPER (Producción de Agua Potable mediante Energías Renovables), que a su vez es parte de la iniciativa “Energía sostenible para todos (SE4All)” de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ha tenido un presupuesto de 46 millones de euros, de los que 40,5 millones han sido aportados por la Unión Europea y 5,5 millones por el estado de Yibuti, teniendo como organismo ejecutor a la Oficina Nacional de Agua y Saneamiento de Yibuti, ONEAD por sus siglas en francés. El contrato incluye también la explotación, operación y mantenimiento de las instalaciones construidas durante un periodo de cinco años.

Yibuti, capital del estado homónimo, tiene una población de más de medio millón de habitantes. Ubicada entre Eritrea, Somalia y
Etiopía, en el llamado Cuerno de África, tiene un clima desértico con muy bajas precipitaciones anuales. La localización estratégica del país y su condición de zona de libre comercio le confieren una especial importancia en la región. La planta desaladora, situada en las afueras de Yibuti, capital del país, introduce en el sistema un nuevo recurso de agua potable capaz de abastecer a cerca de 2500.000 personas, lo cual estimulará el desarrollo y la calidad de vida en la ciudad.

La planta a plena producción provee de 22.500 m3/d de agua potable, pero la obra civil está construida para poder duplicar el caudal de producción de la planta en una futura expansión. Todos los diseños se han realizado teniendo en cuenta esta futura expansión, de modo que, cuando se construya, no afecte a la continuidad de la producción de la planta.

La planta toma agua del Golfo de Tadjoura mediante una toma abierta con una torre de captación ubicada a 425 metros de la orilla y 18 metros de profundidad. El agua bruta es conducida mediante una tubería de polietileno de alta densidad (PEHD) de 1400 mm de diámetro hasta una cántara de bombeo dotada de tres bombas sumergibles, protegidas mediante rejas de 6 mm de luz de paso y limpieza automática.

El diseño de la planta busca en todo momento la optimización del consumo energético, por lo que el agua, una vez bombeada en cabecera de la planta, no rompe carga hasta la remineralización, evitando así bombeos intermedios. Además, la energía necesaria para el funcionamiento de la desaladora será suministrada íntegramente por un parque eólico construido en las inmediaciones, lo cual mejorará el coste energético y por tanto, el precio del agua en los hogares.

Publicado en el Nº81 Junio-Julio 2021