El Ayuntamiento de Lorca, Limusa y Alia impulsan un proyecto internacional de economía circular pionero en el reciclaje de biorresiduos

La barriada Alfonso X protagonizará una iniciativa europea de reciclaje colaborativo impulsada por Limusa para el compostaje de la materia orgánica doméstica y su transformación en abono para suelos.

El alcalde de Lorca, Diego José Mateos, y el vicealcalde y concejal de Turismo y Empresas Públicas, Francisco Morales, han dado a conocer un proyecto internacional de economía circular pionero en el reciclaje de biorresiduos impulsado por el Ayuntamiento de Lorca, Limusa y Alia.

El alcalde de Lorca, Diego José Mateos, ha afirmado que “una veintena de vecinos del barrio de Alfonso X serán protagonistas de una iniciativa europea de reciclaje colaborativo de biorresiduos impulsada por Limusa consistente en el compostaje de la materia orgánica desechada en sus hogares para la obtención de abono para suelos. De esta forma, se van cumpliendo objetivos previstos en la hoja de ruta de implantación de esta recogida selectiva en el municipio, lo que supone el comienzo de la segunda fase de implantación”.

El vicealcalde y concejal de Turismo y Empresas Públicas, Francisco Morales, ha indicado que, “de hecho, con este proyecto piloto se cierra el ciclo sostenible del tratamiento de la basura, desde la producción del residuo orgánico generado en el hogar hasta la producción de frutas y hortalizas gracias al uso de la enmienda orgánica conseguida con su reciclaje, finalidad absoluta de la recogida separada de biorresiduos que desde octubre ya ha sido instaurada en la mayor arteria de la ciudad, la Avenida Juan Carlos I”.

La experiencia se desarrolla en el marco del proyecto europeo CIRC4Life, financiado por el programa H2020, y en el que la Sociedad Agraria de Transformación Alia participa junto a otros 16 socios de un total de 8 países. En Lorca, de la mano de la empresa municipal, se aplicará al menos durante los seis primeros meses de este recién estrenado 2021.

La acción es posible gracias a la colaboración de las concejalías de Medio Ambiente y de Turismo del Ayuntamiento de Lorca, que además han gestionado el programa de incentivos con la Cámara de Comercio, así como la infraestructura y tecnología aportada por Contenur y la compañía Seigarbost que ha cedido la cerradura con apertura mediante tarjeta.

Francisco Morales ha detallado que “a propuesta de Alia, vecinos de la comunidad de propietarios Residencial Alfonso X van a participar en esta iniciativa separando correctamente en casa los biorresiduos del resto de desechos domésticos y depositándolos en el contenedor marrón a cambio de un pequeño incentivo, hecho novedoso en nuestro municipio”.

“Para ello, la empresa fabricante de mobiliario urbano Contenur ha cedido un contenedor de color marrón, ubicado en calle Río Luchena junto a los soterrados, provisto de un sistema de apertura mediante llave magnética que tendrá cada familia participante, implantada por la compañía donostiarra Seigarbost. El sistema registra las veces que recicla su poseedor, lo que le convierte mediante técnicas de Living Lab en un verdadero banco de pruebas real en este tipo de ideas innovadoras”.

Limusa se encargará de la zona del ciclo entre el depósito del residuo hasta su aplicación al suelo, esto es, de las tareas de vaciado periódico del contenedor, análisis del material entregado mediante caracterización del residuo depositado en la bolsa y del tratamiento de la materia orgánica para convertirlo en un material bioestabilizado, que Alia destinará a huertos escolares del CEIP Alfonso X El Sabio Lorca así como a repoblaciones forestales de la mano del área de medio ambiente de la asociación La Carrasca, con el fin de crear un modelo circular que se traduzca en el beneficio del territorio.

El proyecto CIRC4Life ha desarrollado una app y una herramienta de trazabilidad que hace que los usuarios puedan ver el número de eco-créditos que obtienen por sus acciones de reciclaje, que se contabilizarán en relación tanto con la cantidad como la calidad del biorresiduo depositado. Además, con la ayuda de esta aplicación podrán canjear los eco-créditos por los incentivos que ofrece el Ayuntamiento de Lorca y la Cámara de Comercio a través de empresas colaboradoras. Ya se han inscrito Jisap, Andamur y Orbitalia-Viajes Mercurio, con regalos sostenibles o descuentos en productos y servicios. Por su parte, la concejalía de Turismo participa con visitas gratuitas a la Fortaleza del Sol.

Cuenta con un presupuesto total de 7.228.773,75 euros y una contribución de la Unión Europea de 6.294.033,39 euros. La iniciativa pretende demostrar que los modelos de negocio basados en la Economía Circular propuestos son viables con los mismos principios en cualquier sector de actividad. En este caso, en el campo del Reciclaje-Reutilización colaborativo. Para ello, se diseña un sistema de incentivos con el que fomentar las prácticas de reciclaje y reutilización por parte de los consumidores y se les facilita que puedan llevar a cabo esas prácticas.

Segunda fase

Esta iniciativa supone el comienzo de la segunda fase de implantación de esta recogida selectiva, tras la experiencia piloto en Juan Carlos I, expandiéndose a otras zonas del casco urbano. La próxima designación de contenedores destinados a albergar el residuo separado de la materia orgánica será en áreas de aportación soterradas de vías principales en la prolongación de Juan Carlos I en dirección a Murcia.

En concreto, se implantará en otros seis puntos de acopio emplazados en Avenida Europa y sus transversales Avenida Paso Encarnado y Paseo de Guerra, y en Avenida Fuerzas Armadas.

Como en su primera implantación, los contenedores estarán identificados a tal efecto para el tipo de residuo al que se destina, que recordemos se trata de albergar los residuos biodegradables y los desechos orgánicos.

En este contenedor marrón se debe depositar los restos de comida en general, como pieles y restos de frutas y verduras, restos de carne, de pescados y mariscos, de pastas y arroces, cascaras de huevos, posos de café y té, pan, pequeños residuos de jardín (hojarasca, hierbas, flores y plantas), así como servilletas y papel de cocina usado (manchado de alimento, no el utilizado en la limpieza del hogar) o tapones de corcho.