El biometano, definitiva oportunidad de desarrollo para el biogás como proceso maduro y sostenible

El biometano, definitiva oportunidad de desarrollo para el biogás como proceso maduro y sostenible

El desarrollo del biogás en España ha sido muy poco apoyado con respecto a otros países europeos, sobre todo en residuos agropecuarios. Todo ello repercute en el posible desarrollo del biometano. Por ello, es necesario que la administración apoye temas tan importantes como la gestión de los residuos biodegradables procedentes del sector agropecuario y las normativas que permitan la obtención y utilización de biofertilizantes a partir del digerido.

EVOLUCIÓN DEL BIOGÁS

Ya en el 3.000 antes de Cristo se describe que los sumerios realizaban limpieza de residuos orgánicos de forma anaeróbica. 1000 años antes de Cristo existen datos de los asirios utilizaban el biogás para calentamiento de aguas en los baños públicos.

Estos dos aspectos del biogás, su uso energético y su uso para eliminación de residuos orgánicos son los que definen el desarrollo y la utilidad del biogás a lo largo de la historia que perviven y coexisten hasta hoy.

El siglo XIX supuso el descubrimiento del metano y el principio de la utilización moderna del biogás, sin embargo, el desarrollo de los combustibles fósiles, mucho más baratos y con potenciales de volumen más importantes frenó su desarrollo.

Durante décadas el Biogás quedó olvidado y fue utilizado de forma marginal. A partir de la segunda guerra mundial el biogás empezó a utilizarse, sobre todo en zonas rurales y zonas en desarrollo, como combustible. Fue a partir de los años 70, con las crisis del petróleo cuando se desarrollaron a nivel industrial digestores, sobre todo basados inicialmente en fangos de tratamiento de aguas residuales.

Durante los años 90 y, sobre todo, en el presente siglo, el biogás empezó a utilizarse masivamente en países como Alemania tanto en su componente de gas renovable como en su vertiente de sistema de tratamiento de residuos orgánicos y de reductor de emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) y, más recientemente, como sistema productor de biofertilizantes.

¿QUÉ HACE DIFERENTE AL BIOGÁS DE OTROS COMBUSTIBLES RENOVABLES?

El desarrollo histórico antes comentado, enmarca claramente las propiedades del biogás como un biocombustible sostenible con características singulares. Derivadas, sobre todo, de su proceso de producción, la biometanización:

  • Produce un biocombustible sostenible
  • Es un tratamiento de residuos orgánicos respetuoso con el medioambiente
  • Ayuda a la valorización del metano que se emite espontáneamente, capturándolo y evitando las emisiones de GEIs y mejorando la calidad del aire.
  • Dependiendo de las materias primas de que se parta, genera un biofertilizante, ya que la digestión anaerobia conserva los nutrientes.

Tradicionalmente, las fuentes de biogás y por tanto las plantas de biogás, son:

  • Residuos de origen agrícola y ganadero
  • Lodos y fangos de depuradora
  • Fracción orgánica de los residuos sólidos urbanos.
  • Biogás de vertedero (fuente a extinguir al no poder ser vertida la fracción orgánica.

Dependiendo de cada materia prima, la biometanización ofrece distintas características y propiedades.

LA GRAN OPORTUNIDAD DEL BIOMETANO

Una planta de biometano consiste básicamente en una planta de biogás a la que se le ha añadido una unidad de upgrading para purificar el biogás desde un contenido de aproximadamente el 60% de metano hasta más del 97%.

El desarrollo del biogás en Europa, pese a las innumerables ventajas medioambientales que ofrecían, ha necesitado de impulso y ayuda de las respectivas administraciones para poder avanzar, especialmente en lo que respecta a los residuos de origen agrícola y ganadero que no han internalizado o no ha podido internalizar los costes derivados del tratamiento de sus residuos.

Por ello, solo se ha desarrollado significativamente el biogás procedente de residuos agroganaderos y agroindustriales en aquellos países en que ha recibido suficientes ayudas e incentivos de sus administraciones, aspecto que no se ha dado en España. De las aproximadamente 20.000 plantas de biogás que operan en Europa, en España apenas lo hacen 260 pese a que la Comisión Europea lo considera que es el tercer país con mayor potencial.

El desarrollo del biometano ha seguido una línea consecuente con el desarrollo del biogás. Alemania es el país con mayor desarrollo y en España todavía es una tecnología incipiente, pese a que ya existen 5 plantas inyectando en red.

Publicado en el Nº92 Julio-Septiembre 2022