El presidente de AEAS señala al sector del agua urbana como importante vector de recuperación social, medioambiental y económica

Fernando Morcillo ha participado en el III Foro del Agua de Castellón, donde ha recordado que el agua urbana necesita una inversión anual de 2.500 M€ adicionales, hasta alcanzar los 4.900 M€, para garantizar la calidad, su sostenibilidad y afrontar los retos futuros, como el cumplimiento de los ODS y el cambio climático. El presidente de AEAS ha destacado que se debe progresar en la “recuperación de costes”, establecida en la Directiva Marco del Agua, asociada al principio de “adecuada contribución de los usos” para alcanzar la recuperación. Fernando Morcillo ha reiterado la importancia de lograr el compromiso tanto de los responsables políticos –a nivel estatal, autonómico y local− como de los ciudadanos con los retos a abordar en el sector del agua urbana en los próximos años.

El presidente de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), Fernando Morcillo, ha participado en el III Foro del Agua de Castellón, organizado por el periódico Mediterráneo en colaboración con Facsa.
El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y la alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, han sido los encargados de abrir esta jornada, cuya temática ha girado en torno a las palancas de la recuperación: sostenibilidad, eficiencia, agua, digitalización y colaboración público-privada.
Por su parte, el presidente de AEAS ha participado en una mesa redonda donde ha resaltado que los servicios de agua urbana son unos servicios básicos y estratégicos, que pueden ser una pieza clave dentro de la estrategia europea de salida de la crisis del COVID-19, actuando como un importante vector de recuperación social, medioambiental y económica.
Fernando Morcillo ha recordado que, desde hace años, el sector del agua urbana viene reclamando la urgencia de realizar un esfuerzo inversor sostenido en infraestructuras del ciclo urbano del agua, ya que, actualmente la media anual de inversión real no alcanza el 50% de lo necesario. En ese sentido, el agua urbana necesita una inversión anual de 2.500 M€ adicionales, hasta los 4.900 M€, para garantizar la calidad, la sostenibilidad de los servicios y afrontar los retos futuros como el cambio climático o los más exigentes requerimientos regulatorios en materia de calidad del agua, potabilización, depuración y reutilización.
Asimismo, el presidente de AEAS ha destacado que se debe progresar en la “recuperación de costes”, establecida en la Directiva Marco del Agua, asociada al principio de “adecuada contribución de los usos” para alcanzar la recuperación.
Además, Fernando Morcillo ha señalado que es importante que las necesidades de inversión en los sistemas de abastecimiento y saneamiento sean incluidas como un elemento fundamental en los planes estratégicos de las diferentes administraciones responsables o involucradas en su administración, prestación y conservación, y deben ser cuantificables en todos los ámbitos de gestión: municipal, supramunicipal, autonómico y nacional.
Por otro lado, el presidente de AEAS ha afirmado que el sector del agua urbana puede movilizar con celeridad las inversiones que le sean asignadas. En ese sentido, muchas de las entidades y operadores, públicos o privados, tienen capacidad y pueden demostrar la solvencia oportuna para afrontar proyectos de corto, medio y largo plazo, incluyendo aquellos que requieren de eficientes y solventes modelos de alianzas, tales como la colaboración público-publica y especialmente la público-privada, donde la experiencia internacional ha demostrado ser exitosa.
Por último, Fernando Morcillo ha reiterado la importancia de lograr el compromiso tanto de los responsables políticos –a nivel estatal, autonómico y local− como de los ciudadanos con los retos a abordar en el sector del agua urbana en los próximos años. Para ello, ha señalado, se debe potenciar una comunicación más eficiente y transparente, que haga más comprensible a la ciudadanía por qué determinadas actuaciones son necesarias para garantizar la sostenibilidad y calidad de los servicios del agua y afrontar los retos futuros, como el cumplimiento de los ODS y el cambio climático.