García-Page inaugura en Agramón (Hellín) unas innovadoras instalaciones que permiten obtener bioproductos a partir de las aguas residuales

García-Page inaugura en Agramón (Hellín) unas innovadoras instalaciones que permiten obtener bioproductos a partir de las aguas residuales

La presentación de las instalaciones, ligadas al proyecto europeo SABANA, ha tenido lugar esta mañana en la nueva depuradora de Agramón, donde se demuestran procesos innovadores y soluciones sostenibles para la depuración de las pequeñas poblaciones.

Tras años de análisis e investigación en busca de una solución sostenible para la depuración de las aguas residuales de la pedanía de Agramón, el Ayuntamiento de Hellín ha implementado en la nueva depuradora municipal una innovadora tecnología desarrollada por Aqualia que permite el tratamiento y reutilización de las aguas residuales y las convierte en bioproductos de alto valor añadido. El presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, acompañado del alcalde de Hellín, Ramón García, y del director de Zona I de Aqualia, Juan Carlos Rey, ha inaugurado las nuevas instalaciones, ligadas al proyecto SABANA.

Para la implantación del proyecto SABANA en Agramón, coordinado por la Universidad de Almería, ha sido necesaria la construcción de una nueva depuradora con capacidad de hasta 1.000 m3/día. Estas instalaciones albergan una planta demostrativa donde se demuestran procesos innovadores. El concepto desarrollado representa una solución sostenible para la depuración de aguas residuales en pequeñas poblaciones, con un mínimo de consumo energético y sin producir residuos.

La nueva depuradora consta de un sistema de pretratamiento compacto seguido de una laguna de microalgas de 1 hectárea de superficie, la mayor basada en esta tecnología en Europa. La siguiente etapa consiste en 4 humedales artificiales de flujo vertical de 50 m2 cada uno, que actúan como clarificadores. Existe una etapa alternativa para producción de biofertilizantes mediante un sistema de flotación por aire disuelto (DAFAST), tecnología patentada por Aqualia, seguida de una centrifugación para poder concentrar la biomasa previamente a la etapa posterior de hidrólisis.

Se trata de un proyecto de economía circular aplicada que emplea las aguas residuales como materia prima para el cultivo de microalgas, del que se obtienen bioproductos de alto valor añadido: con requerimientos energéticos significativamente más bajos que mediante los procesos tradicionales de depuración, se obtiene una biomasa con excelentes propiedades biofertilizantes, bioestimulantes y biopesticidas.

Con esta tecnología, el ayuntamiento de Hellín y Aqualia dan un paso más para avanzar hacia la solución definitiva de la depuración en Castilla-La Mancha, donde alrededor de un millar de pequeñas poblaciones no dispone de un tratamiento adecuado de sus aguas residuales. La planta demostrativa SABANA supone una apuesta hacia la sostenibilidad del tratamiento de las aguas residuales en pequeños y medianos núcleos urbanos, en los que este tipo de procesos no existen o no son suficientemente eficientes.

El proyecto se articula a través de un consorcio de 11 socios de 5 países europeos y cuenta con un presupuesto de más de 10 millones de euros. La investigación, financiada en un 70% a través del Programa de Investigación e Innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea, se viene desarrollando desde 2016 en diferentes localizaciones europeas.