Ayer por la tarde,  Josep Maria Tost, director de la Agencia de Residuos de Catalunya junto a Rosa Expósito, coordinadora de la Oficina de enlace con el Programa ENPI CBC MED; Llàtzer Sibís, presidente del Consell Comarcal del Pallars Sobirà, y Salvador Rueda, director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona inauguraron la nueva planta de compostaje de Sort que se ha construido para la gestión de la materia orgánica. El presupuesto para el desarrollo y construcción de la planta de compostaje ha sido de 338.321 € financiados por el Consell Comarcal del Pallars Sobirà, la Agencia d’Ecologia Urbana de Barcelona y la Agencia de Residuos de Catalunya (ARC).

La planta de compostaje de Sort, con una capacidad de tratamiento de 750 toneladas anuales, dará servicio a toda la comarca de Pallars Sobirà que está ligada a la recogida orgánica selectiva en la cual se implantó el sistema Puerta a Puerta (PaP) el pasado mes de marzo.

El PaP incluye las cinco fracciones de residuos: vidrio, envases, papel y cartón, orgánica y resto; y ha contado con la necesaria colaboración de los vecinos y vecinas de la comarca, que han tenido que incorporar nuevos hábitos en su vida cotidiana en cuanto a la gestión de residuos.
Con la recogida selectiva PaP se ha reducido la cantidad de resto generada que va a parar al vertedero de Fígols de Tremp. Este hecho, junto con la implantación de la recogida de materia orgánica que ahora se tratará en la nueva planta, permite al Pallars Sobirà pasar a ser prácticamente autosuficiente en materia de gestión de residuos. Y si se consolidan los resultados actuales, se convertirá en la comarca catalana líder en recogida selectiva.

Proyecto internacional SCOW

El sistema Puerta a Puerta de Pallars Sobirà ha sido desarrollado en el marco del proyecto SCOW (Sellective Collection of the Organic Waste in tourist areas and valorisation in farm compostig plants) dentro del programa europeo ENPI-CBCMED (Cross-Border Cooperation in the Mediterranean). Este proyecto liderado por la Agencia d’Ecologia Urbana de Barcelona tiene por objetivo el desarrollo de sistemas de recogida y reciclaje de los bioresiduos de bajo coste, tecnología sencilla y de alta calidad en territorios donde se combina la actividad turística con la actividad agrícola. Entre los socios de este proyecto se encuentran países como Palestina, Israel, Malta, Francia e Italia.