ITE pone en marcha la planta CIRCULAR CARBON, donde se produce carbón activo sostenible a partir de residuos para fomentar la economía circular

El proyecto CIRCULAR CARBON tiene como objetivo el desarrollo y puesta en marcha de una planta piloto para el aprovechamiento de residuos valencianos, su transformación en carbones activados de alto valor añadido para aplicaciones en el sector de la energía, medioambiente y la economía circular

La generación de residuos en diferentes sectores se está convirtiendo en un problema con graves consecuencias a nivel medioambiental y también desde el punto de vista económico relacionado con los costes derivados de su gestión. En este contexto, el proyecto CIRCULAR CARBON tiene como objetivo el desarrollo y puesta en marcha de una planta piloto para el aprovechamiento de residuos valencianos, su transformación en carbones activados de alto valor añadido para aplicaciones en el sector de la energía, y medioambiente. En el proyecto, que cuenta con el apoyo del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) de la Generalitat Valenciana, participan el Instituto Tecnológico de la Energía (ITE), como coordinador y líder del proyecto, junto con el Instituto Tecnológico de la Cerámica (ITC). Representa una solución integrada en la apuesta por la economía circular de la Comunidad Valenciana.

Contexto

La transformación energética en búsqueda de una mejor y más eficiente producción de energía junto con las iniciativas impulsadas por las instituciones, alineadas con la economía circular, está marcando el camino hacia el aprovechamiento de residuos generados en determinados sectores, como fuentes de energía o como materias primas para la transformación en otros productos de alto valor añadido.

La generación de residuos en diferentes sectores de actividad ocasiona consecuencias tanto a nivel medioambiental, debido a la contaminación con gases de efecto invernadero derivados generalmente de su quema, pero también a nivel económico, repercutiendo unos costes adicionales para las empresas que los generan fruto de su actividad, ya que requiere de una gestión que en ocasiones es además de difícil y compleja, costosa a nivel económico.

Es por ello que cobra especial importancia la exploración de vías alternativas que permitan la transformación de estos residuos en productos de valor añadido para aplicaciones en otros sectores como son el de la energía. La transformación termoquímica de residuos agrícolas como pueden ser los restos de poda, los huesos de aceituna, la cáscara de almendras o residuos de tipo forestal como el serrín o la astilla, para la obtención de productos de valor añadido resulta ser una práctica cada vez más extendida. Sin embargo, estos procesos requieren de un gran control y conocimiento de todas y cada una de las variables que tienen lugar en las diferentes etapas, desde el origen y las propiedades de los residuos a tratar, las condiciones a las que se realiza la transformación, así como las características del carbón obtenido para ajustar todas y cada una de estas etapas en función de la aplicación a la que se va a destinar el producto obtenido.

El proceso y la propuesta de valor

En este contexto, el proyecto CIRCULAR CARBON nace con el objetivo de desarrollar y validar una planta piloto para la transformación de residuos en carbones con alto valor añadido para su empleo en la fabricación de electrodos para baterías de ion litio, en un demostrador también desarrollado e implementado en el marco del proyecto. Para ello, el proyecto plantea la validación de esta planta piloto empleando residuos del sector forestal como es la astilla de pino de proximidad.

En el proyecto se ha validado también el empleo de estos carbones activados procedentes de la transformación de residuos para la depuración de aguas residuales y para la purificación de gases procedentes de las emisiones de la industria de la cerámica. Estos dos demostradores han sido validados por el ITC.

Artículo publicado en el Nº86 Diciembre 2021 – Enero 2022