La hoja de ruta legislativa del Pacto Verde Europeo

El Pacto Verde Europeo es una nueva estrategia de crecimiento destinada a transformar la UE en una sociedad equitativa y próspera, con una economía moderna, eficiente en el uso de los recursos y competitiva, en la que no habrá emisiones netas de gases de efecto invernadero en 2050 y el crecimiento económico estará disociado del uso de los recursos. El Pacto Verde aspira también a proteger, mantener y mejorar el capital natural de la UE, así como a proteger la salud y el bienestar de los ciudadanos frente a los riesgos y efectos medioambientales.

La comunicación de la Comisión Europea presenta una hoja de ruta inicial de las políticas y medidas clave necesarias para hacer realidad el Pacto Verde Europeo, que se irá actualizando a medida que evolucionen las necesidades y se formulen las distintas respuestas políticas. En esta figura se presentan los distintos elementos del Pacto Verde, que se explican a continuación conjuntamente con las respectivas medidas propuestas por la Comisión.

Un mayor nivel de ambición climática de la UE para 2030 y 2050

Para que quede consagrado en la legislación el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050 y para definir las condiciones de una transición efectiva y justa, proporcionar previsibilidad a los inversores y garantizar la irreversibilidad de la transición, la Comisión propondrá, a más tardar en marzo de 2020, la primera “Ley del Clima” Europea. Esta ley también debe garantizar que todas las políticas de la UE contribuyan al objetivo de neutralidad climática, así como la aportación de todos los sectores de la economía y la sociedad. Al respecto, el pasado 9 de enero de 2020, la Comisión publicó la hoja de ruta de la Ley del Clima, abierta a consulta pública para que todos aquellos que puedan verse afectados por la propuesta (administraciones públicas, empresas, organizaciones de la sociedad civil y particulares) presenten sus comentarios y aportaciones hasta el 6 de febrero de 2020 a través del siguiente enlace.

A más tardar en el verano de 2020, la Comisión presentará un plan que elevará el objetivo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de aquí a 2030 al 50 %, como mínimo, y hacia el 55 % con respecto a los niveles de 1990. Para lograr esas reducciones adicionales de las emisiones, de aquí a junio de 2021 revisará todos los instrumentos de actuación pertinentes relacionados con el clima. Este proceso abarcará el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión, incluida su posible extensión a sectores nuevos, así como los objetivos de los Estados miembros para reducir las emisiones en sectores no incluidos en dicho régimen y la regulación del uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura.

La Comisión también propondrá una revisión de la Directiva sobre fiscalidad de la energía (junio 2021), propondrá un mecanismo de ajuste del carbono en frontera, para sectores específicos, con el fin de atenuar el riesgo de fuga de carbono (2021), y adoptará una estrategia nueva en materia de adaptación al cambio climático (2020/2021).

Suministro de energía limpia, asequible y segura

La Comisión valorará la ambición de los planes revisados en materia de energía y clima de los Estados miembros (junio 2020) y la necesidad de adoptar medidas adicionales en caso de que el nivel de ambición no sea suficiente.

Se presentará una estrategia en materia de energía eólica marina (2020) y una estrategia para una integración sectorial inteligente de las energías renovables, la eficiencia energética y otras soluciones sostenibles intersectoriales que ayuden a conseguir la descarbonización al menor coste posible (2020).

Movilización de la industria en pro de una economía limpia y circular

En marzo de 2020, la Comisión adoptará una estrategia industrial de la UE para acometer el doble desafío de la transformación verde y digital, adoptando iniciativas para estimular el desarrollo de mercados pioneros de productos climáticamente neutros y circulares en sectores industriales de gran consumo de energía, como los del acero, los productos químicos y el cemento.

En ese mismo mes también adoptará un nuevo plan de acción de la economía circular, que dará prioridad a la reducción y reutilización de los materiales antes de su reciclado y reforzará la responsabilidad ampliada del productor, y que centrará su actuación en los sectores que hacen un uso intensivo de recursos, tales como el sector textil o los de la construcción, la electrónica y los plásticos. Asimismo, el plan de acción de la economía circular incluirá medidas para animar a que las empresas ofrezcan productos reutilizables, duraderos y reparables, y analizará la necesidad de establecer un “derecho a la reparación”, y pondrá coto a la obsolescencia programada de los dispositivos, sobre todo en el sector de la electrónica. Al respecto, la Comisión ha presentado la hoja de ruta sobre el nuevo plan, y que está abierta para aportación de contribuciones hasta el 20 de enero de 2020 (véase el post de Terraqui de 9 de enero de 2020 ).

Para la Comisión, es preciso adoptar legislación y orientaciones adicionales sobre contratación pública ecológica, y adoptar legislación nueva en materia de residuos, la cual debe incluir objetivos y medidas para abordar el problema del exceso de envases y la generación de residuos. La Comisión también estudiará una serie de requisitos legales para impulsar el mercado de las materias primas secundarias con un contenido reciclado obligatorio (p.ej., en el caso de los envases, los vehículos, los materiales de construcción y las baterías), propondrá un modelo de la UE para la recogida separada de residuos, y revisará las normas sobre los traslados y la exportación ilegal de residuos para que dejen de exportarse los residuos fuera de la Unión.

Dado que es imprescindible asegurar el suministro de materias primas sostenibles, en particular de aquellas necesarias para las tecnologías limpias y las aplicaciones digitales, en 2020 la Comisión propondrá legislación para garantizar una cadena de valor circular, segura y sostenible para todas las baterías, en particular con el fin de abastecer al mercado en expansión de los vehículos eléctricos.

Uso eficiente de la energía y los recursos en la construcción y renovación de edificios

Para responder al doble desafío de la eficiencia energética y la asequibilidad, en 2020 la UE y los Estados miembros deben emprender una “oleada de renovación” de edificios públicos y privados. Además, la Comisión garantizará el cumplimiento de la legislación sobre la eficiencia energética y analizará la posibilidad de incluir las emisiones de los edificios en el comercio de derechos de emisión y revisará el Reglamento sobre los productos de construcción, que debe garantizar que todas las fases del diseño de edificios nuevos y renovados satisfagan las necesidades de la economía circular e impulsen la digitalización y la adaptación del parque inmobiliario al cambio climático.

Acelerar la transición a una movilidad sostenible e inteligente

El transporte representa la cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión, por lo que, para lograr la neutralidad climática, es necesaria una reducción del 90% de las emisiones procedentes del transporte de aquí a 2050.

La Comisión adoptará una estrategia de movilidad sostenible e inteligente en 2020; a partir de 2021 impulsará medidas para gestionar mejor y aumentar la capacidad del ferrocarril y vías navegables interiores; a partir de 2020 apoyará el despliegue de puntos públicos de recarga de combustibles alternativos y considerará opciones legislativas para impulsar la producción y utilización de combustibles alternativos sostenibles para los diferentes modos de transporte y revisará la Directiva sobre combustibles alternativos y el Reglamento RTE-T para acelerar la generalización de vehículos y buques de emisión cero y de baja emisión (2021). También propondrá que se revise de aquí a junio de 2021 la legislación sobre normas de comportamiento en materia de emisiones de CO2 de los vehículos con motor de combustión, y contemplará aplicar el comercio de derechos de emisión europeo al transporte por carretera. Asimismo, la Comisión tomará medidas con respecto al transporte marítimo, incluido el acceso regulado de los buques más contaminantes a puertos de la UE.

“De la granja a la mesa”: idear un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente

La Comisión presentará la Estrategia “de la granja a la mesa” en la primavera de 2020 para reforzar los esfuerzos de los agricultores y los pescadores europeos para combatir el cambio climático, proteger el medio ambiente y preservar la biodiversidad. Esta estrategia también contribuirá a lograr una economía circular, con el objetivo de reducir el impacto medioambiental del sector de la transformación alimentaria y del sector minorista tomando medidas en materia de transporte, almacenamiento, envasado y residuos alimentarios.

En 2021 la Comisión también identificará las medidas, incluso legislativas, que sean necesarias para reducir notablemente el uso de plaguicidas químicos, así como el uso de abonos y antibióticos.

Preservación y restablecimiento de los ecosistemas y la biodiversidad

La Comisión presentará una Estrategia sobre Biodiversidad para marzo de 2020, que señalará medidas específicas para alcanzar objetivos globales para proteger la biodiversidad, así como para atajar las causas principales de la pérdida de biodiversidad en la UE. En 2020 también preparará una nueva Estrategia forestal que abarque todo el ciclo forestal y promueva los numerosos servicios que prestan los bosques, y que tendrá como objetivos clave la forestación efectiva y la preservación y recuperación de los bosques en Europa, para contribuir a aumentar la absorción de CO2, reducir la incidencia y extensión de los incendios forestales y promover la bioeconomía. A partir de 2020 la Comisión también tomará medidas para promover productos importados y cadenas de valor que no conlleven deforestación ni degradación forestal. En la comunicación se apunta que la “economía azul” sostenible tendrá que desempeñar un papel crucial para aliviar las múltiples demandas sobre los recursos de la tierra en la UE y atajar el cambio climático.

Aspirar a una contaminación cero para un entorno sin sustancias tóxicas

Conseguir un entorno sin sustancias tóxicas exige más medidas, tanto para evitar que se genere la contaminación como para eliminarla y ponerle remedio. En este sentido, la Comisión adoptará en 2021 un plan de acción “contaminación cero” para el aire, el agua y el suelo.

Además, propondrá reforzar las disposiciones sobre el seguimiento, modelización y planes para la calidad del aire que ayuden a las autoridades locales a conseguir un aire más puro, y propondrá revisar las normas sobre la calidad del aire para hacerlas más conformes con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. En 2021 la Comisión revisará las medidas de la UE para hacer frente a la contaminación provocada por las grandes instalaciones industriales. Y para garantizar un entorno sin sustancias tóxicas, para verano de 2020 presentará una estrategia en el ámbito de las sustancias químicas con vistas a la sostenibilidad.

Para poder conseguir las transformaciones que se plantean en todos estos ámbitos, será necesario integrar la sostenibilidad en todas las políticas de la UE; políticas que deben converger para contribuir al éxito de la UE en su transición justa hacia un futuro sostenible. Para conseguir esta integración, la Comisión plantea las siguientes propuestas:

Propuesta de un Mecanismo para una Transición Justa, incluido un Fondo de Transición Justa, y un Plan de Inversiones para una Europa Sostenible.

Estrategia renovada de finanzas sostenibles.

Revisión de la Directiva sobre divulgación de información no financiera.
Iniciativas de escrutinio y análisis comparativo de las prácticas de presupuestación ecológica de los Estados miembros y la UE.
Revisión de las Directrices sobre ayudas estatales.
Alineación de todas las nuevas iniciativas de la Comisión con los objetivos del Pacto Verde y promoción de la innovación.
Invitación a las partes interesadas a detectar y subsanar las incoherencias de la legislación vigente que reducen la efectividad del Pacto Verde.
Integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible en el Semestre Europeo.
Destacar que el nuevo mandamiento verde de la Comisión es “no ocasionar daños”, por lo que la exposición de motivos que acompañe a todas las propuestas legislativos y actos delegados incluirá una sección específica en la que se explicará la forma en que cada iniciativa respeta dicho principio (identificación de las repercusiones medioambientales, sociales y económicas, análisis de la medida en que las pymes resultan afectadas y en que la innovación se ve fomentada o, por el contrario, obstaculizada).

El Pacto Verde Europeo da paso a una nueva estrategia de crecimiento para la UE para responder a los desafíos del cambio climático y la degradación del medio ambiente, tendrá que ser refrendado por el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo, y deberemos esperar a cómo y en qué grado ambas instituciones prestan su total apoyo a las medidas de que se compone. La publicación del programa de trabajo de la Comisión para 2020 también nos proporcionará mayor claridad sobre el calendario de acciones relevantes anunciadas para 2020.

, Terraqui, Despacho Ambiental