La huella genética de las estaciones depuradoras de aguas residuales como sistema de alerta para hacer frente al COVID-19

La presencia de trazas de ARN de SARS-CoV-2 en las heces de enfermos por COVID-19 ha abierto dos vías de investigación novedosas para luchar frente a esta enfermedad. Una de las líneas de investigación se centra en determinar si la contaminación fecal-oral puede ser un vector relevante en la transmisión por COVID-19. Y, por otro lado, se intenta establecer un sistema de alerta temprana mediante la vigilancia del material genético presente en las aguas residuales que se recogen de los núcleos urbanos como indicador de la extensión de la enfermedad entre la población. En esa vía de investigación es en la que el IATA-CSIC y el CEBAS-CSIC estamos trabajando desde principios de marzo, antes de que se declarara el estado de alarma.

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud de­clara mundialmente la pandemia provocada por el SARS-CoV-2, el cual provoca la enfermedad conocida como COVID-19. Este virus perteneciente a la familia de los coronavirus se transmite entre humanos principalmente a través de secreciones respiratorias. Sin embargo, el SARS-CoV-2 también ha sido detectado en heces y orina de enfermos con COVID-19 y en portadores asintomáticos (He et al., 2020; Pan et al., 2020; Woelfel et al., 2020; Sun et al., 2020). A pesar de que la cantidad de material genético que se ex­creta puede variar de 102 a 108 copias de ARN por gramo (Pan et al., 2020; Woelfel et al., 2020), la ruta de transmisión fecal- oral aún no ha sido confirmada.

La presencia de este material genético en las heces ponía de ma­nifiesto la posible presencia del ARN del SARS-CoV-2 en las aguas residuales. Previamente, otras enfermedades provocadas por vi­rus entéricos como, el virus de la hepatitis E, norovirus y polivirus ya habían sido estudiadas mediante la búsqueda de su material genéticos en las aguas residuales. Actualmente, son varias las in­vestigaciones que alrededor del mundo ya han detectado ARN del SARS-CoV-2 en aguas residuales (Ahmed et al., 2020; Lodder, et al., 2020; Medema et al., 2020; Randazzo et al., 2020; Wu et al., 2020; Wurtzer et al., 2020). Estos estudios han sugerido que el monito­reo del material genético del SARS-CoV-2 en dichas aguas puede ser una herramienta no invasiva de alerta temprana para evaluar el esta­do y la tendencia de la infección por COVID-19 en una población y como un instrumento para ajustar la respuesta de salud pública.

Vigilancia epidemiológica en la Región de Murcia

La investigación que se desarrolla y que comenzó la primera semana de marzo, se centra en el análisis de las aguas de influente que llegan a seis depuradoras en la Región de Murcia y que representan aproximadamente la mitad de todos los efluentes que se generan en esta Región. Los análi­sis de las aguas residuales en Murcia comenzaron incluso antes de que se decretara el Estado de Alarma en Espa­ña y algunas de las depuradoras analizadas corresponden a loca­lidades que en ese momento aún no tenían registrado por parte de las autoridades sanitarias ningún caso positivo de COVID-19. Es más, en tres de las localidades muestreadas, se declararon los pri­meros casos de personas afectadas entre 12 y 16 días después de que se comenzasen los muestreos. Sin embargo, los análisis de las aguas residuales desvelaban que el ARN del SARS-CoV-2 ya estaba circulando semanas antes de que se confirmara el primer caso de COVID-19 en estas poblaciones.

Walter Randazzo1,2, Pilar Truchado3, Enric Cuevas-Ferrando2, Pedro Simón Andreu4, Ana Allende3, Gloria Sánchez2*

1Department of Microbiology and Ecology, University of Valencia

2Department of Preservation and Food Safety Technologies, Institute of Agrochemistry and Food Technology, IATA-CSIC

3Research Group on Quality, Safety and Bioactivity of Plant Foods, Department of Food Science and Technology, CEBAS-CSIC

5ESAMUR

Publicado en: FuturENVIRO Nº 69 Abril-Mayo 2020