La nueva planta de Lindner, se basa en la automatización, la robótica, la fabricación en flujo y el aumento de la profundidad de la producción

La nueva planta de Lindner, se basa en la automatización, la robótica, la fabricación en flujo y el aumento de la profundidad de la producción

La gran demanda mundial de los productos de calidad de Lindner hizo necesaria la ampliación de la planta y del equipo. Sin embargo, el lema en el “nuevo hogar del reciclaje” no ha cambiado ni un ápice: Aprovechar al máximo los residuos – “Make the Most of Waste”.

Desde hace muchos años, el reciclaje experimenta un fuerte auge en todo el mundo. Desde el principio, Lindner Recyclingtech se ha considerado pionera, por lo que las soluciones de trituración de Spittal, en la Carintia austriaca, se utilizan desde hace décadas a nivel internacional y se consideran un referente en muchos ámbitos. La creciente concienciación sobre los costes energéticos, la escasez de recursos y las materias primas han puesto de manifiesto cada vez más la importancia de la economía circular. En 2019, debido a la mayor demanda asociada de soluciones de reciclaje eficientes y al empeño de Lindner por apoyar a sus clientes en la transformación de materiales al final de su vida útil en materiales reciclables, se tomó la decisión de construir una nueva fábrica: el nuevo hogar del reciclaje – “The New Home of Recycling”.

Ya en la fase inicial de planificación estaba claro que el nuevo edificio de oficinas y las instalaciones de producción debían construirse de forma integral y sostenible, de acuerdo con las necesidades futuras. En cuanto a la producción, la atención se centró en la ampliación de la automatización y la robótica, la garantía de calidad asociada, la optimización de los procesos en el montaje y la ampliación de las capacidades de fabricación propias de la empresa.

“La crisis nos ha reafirmado en que este es el camino correcto. La interrupción de las cadenas de suministro también ha demostrado lo importante que es para nosotros fabricar tantos componentes como sea posible en nuestra propia producción. Sólo invirtiendo en nuestras propias capacidades de fabricación, robótica, automatización y producción en cadena podemos garantizar la calidad de nuestros productos y unos plazos de entrega fiables en el futuro», afirma convencido Manuel Lindner, CEO y propietario.

La nueva zona de producción no es lo único destacado; el complejo de oficinas de tres plantas también impresiona por su moderna construcción y sus instalaciones. En general, se dio mucha importancia al uso de materiales de construcción respetuosos con el medio ambiente y a la sostenibilidad a la hora de construir el nuevo hogar del reciclaje. Por eso, un sistema fotovoltaico suministra a toda la empresa electricidad limpia procedente de fuentes renovables. En consonancia con la idea de un sitio energéticamente autosuficiente, la calefacción y la refrigeración también se proporcionan mediante aguas subterráneas y bombas de calor.

En la construcción de la nave se utilizó madera laminada de la región, una materia prima renovable. Y en el diseño del aparcamiento de los empleados, era importante sellar lo menos posible el suelo, por lo que se utilizaron ladrillos de césped de plástico reciclado especiales fabricados por un cliente de Lindner para el pavimento. Los empleados tendrán su propio comedor de empresa este otoño, que se encargará de la restauración in situ en función de los turnos de los empleados.