La Xunta adjudicará este otoño la nueva planta de transferencia de Riotorto, licitada por casi 2M€

La conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, y el presidente de Sogama, Javier Domínguez, visitaron hoy la zona en la que se ubicarán las instalaciones. La capacidad de la futura planta será de 13.500 toneladas al año e inicialmente, dará servicio también a los ayuntamientos de Meira, A Pastoriza, Pol, A Pontenova y Ribeira de Piquín. La conselleira subraya que su puesta en funcionamiento está prevista para otoño del próximo año, cuando pasará a integrarse en la red de infraestructuras impulsada por el Gobierno gallego con el fin de garantizar la valorización de los residuos orgánicos domésticos

La Xunta de Galicia adjudicará este otoño las obras de la nueva planta de transferencia de residuos de Riotorto, en la que se invierten cerca de 2 millones de euros y que vendrá a sustituir a la microplanta que lleva años operando en este ayuntamiento.

Así lo avanzó la conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, Ángeles Vázquez, quien visitó esta mañana, acompañada por el presidente de Sogama, Javier Domínguez, y los alcaldes de los ayuntamientos a los que dará servicio (Riotorto, Meira, A Pastoriza, Pol, A Pontenova y Ribeira de Piquín), los terrenos que albergarán las futuras instalaciones, financiadas con cargo al Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder) como respuesta de la UE a la crisis de la Covid, primando aquellas actuaciones que repercutan en la protección del medio ambiente y en una mayor calidad de vida.

La nueva planta estará situada en una parcela de 15.000 m2, donde se dispondrá una nave para el proceso de trasvase de los residuos urbanos, que ocupará una superficie de 710 m2, tendrá una capacidad máxima de 13.500 toneladas/año y estará preparada para transferir, además de la bolsa negra (contenedor verde genérico), la amarilla (contenedor amarillo) y la materia orgánica recogida de forma separada a través del quinto contenedor, de color marrón.

Según explicó la conselleira, la planta de transferencia dará servicio inicialmente a seis ayuntamientos (Riotorto, Meira, A Pastoriza, Pol, A Pontenova y Ribeira de Piquín) que aglutinan a cerca de 10.300 habitantes, dentro de un radio máximo de 25 km.

La nueva instalación contará con un compactador fijo, ya que los portátiles, además de tener menos capacidad, son más propensos a averías, menos fiables, tienen menor disponibilidad y mayores costes de mantenimiento. Dispondrá también de sistema de traslación de contenedores, con capacidad para dos, propiciando que se desligue su funcionamiento del estado del transporte, que puede sufrir retrasos por diversos motivos.

Todo esto se verá complementado con un aparcamiento de contenedores y un edificio destinado a oficina, vestuario y almacén, que cubrirán sus necesidades energéticas con paneles solares, fomentando de este modo las energías renovables.

La previsión, tal y como indicó la conselleira, es que la planta entre en funcionamiento en octubre de 2022, pasando a formar parte de la red de infraestructuras promovida por la Xunta con el fin de garantizar la valorización de los residuos orgánicos en la Comunidad mediante su conversión en compost, un abono de alta calidad que podrá ser aplicado en la agricultura y en la jardinería como fertilizante natural, sustituyendo a los artificiales.

Cuatro plantas de biorresiduos y 13 plantas de transferencia

Esta red acogerá cuatro plantas de biorresiduos (una de ellas ya en funcionamiento, en Cerceda-, y otras tres proyectadas en los municipios de Cervo, Vilanova de Arousa y Verín), apoyadas por un total de 13 plantas de transferencia que se encuentran en proceso de adaptación a fin de habilitar en las mismas una tolva específica para el trasvase de la materia orgánica a contenedores de gran capacidad, facilitando su transporte, en las mejores condiciones, a la planta de compostaje más próxima.

Es preciso recordar que, conforme a las directrices en materia de residuos establecidas por la Unión Europea los ayuntamientos tienen de plazo hasta el 31 de diciembre de 2023 para implantar la recogida selectiva de la materia orgánica contenida en los residuos urbanos. Con tal fin, deberán instaurar en las calles el denominado quinto contenedor, el de color marrón, y producir compost de calidad a partir de los residuos orgánicos domésticos.

Si bien la gestión de residuos es una competencia municipal, la Xunta de Galicia, a través de Sogama, destinará a esta labor 17 instalaciones (cuatro plantas de biorresiduos y 13 de transferencia), de tal forma que más de 2,2 millones de gallegos dispongan de una instalación de estas características a menos de 50 km de distancia.