La Xunta licita las obras de la nueva planta de transferencia de Cee, que tendrá capacidad para 12.000 toneladas de residuos urbanos

Medio Ambiente diseñó con responsabilidad y previsión una red de plantas para la recogida selectiva de los biorresiduos, con el objetivo de que los ayuntamientos tengan una planta de compostaje o de transferencia a menos de 50 kilómetros. La conselleira destaca que esta es la primera mejora que se realizará en las 13 instalaciones de este tipo, pues en siete de ellas se habilitará una nueva tolva para el trasvase de materia orgánica recogida a través del quinto contenedor, de color marrón, y las cinco microplantas existentes se mejorarán para convertirlas en plantas de transferencia de mayor capacidad.

La Xunta de Galicia licita las obras para la construcción de la nueva planta de transferencia de Cee, que vendrá a sustituir a la actual situada en el Monte do Son, en el mismo municipio.

Se trata de una planta que podrá transferir más de 12.000 toneladas al año de residuos al complejo medioambiental de Sogama y que prestará servicio a los ayuntamientos de Cee, Corcubión y Fisterra; pero pudiéndose ampliar al otros próximos.

En el día de inicio de la Semana del Medio Ambiente, la conselleira de Medio Ambiente, Territorio y Vivienda, Ángeles Vázquez, visitó esta mañana los terrenos del parque empresarial que acogerá esta nueva instalación, a la que se destina un presupuesto de casi 2 millones de euros para su puesta en marcha.

Después de la adquisición de más de 4.500 m2 de suelo, la Consellería licita las obras de la nueva planta de transferencia con la que se mejorarán las prestaciones, capacidad y calidad del servicio, ya que la actual planta además de ser más pequeña presenta limitaciones técnicas y operativas, incluso a nivel de accesibilidad para los camiones de recogida de la basura.

Vázquez Mejuto destacó que la nueva instalación de Cee forma parte de una red planificada por la Xunta con criterios de eficiencia, sostenibilidad y eficacia, formada por 17 instalaciones gracias a las que un total de 283 ayuntamientos (más de 2,1 millones de habitantes) dispondrán de una planta de compostaje o bien de una planta de transferencia a menos de 50 kilómetros de distancia.

Esta red está formada por las 13 plantas de transferencia y las cuatro plantas de biorresiduos de Galicia. En relación con estas últimas, la de Cerceda (A Coruña) ya está operativa bajo la gestión de Sogama; mientras que de las tres restantes -a de Cervo (Lugo), Verín (Ourense) y Vilanova de Arousa (Pontevedra)- ya se están redactando los proyectos constructivos, al tiempo que se tramitan las correspondientes autorizaciones ambientales.

En total, suman una capacidad de procesamiento de 46.200 toneladas anuales de residuos orgánicos y material estructurante, obteniendo entre 12.000 y 13.000 toneladas de compost de calidad. Estas nuevas plantas complementarán a las públicas y privadas de estas características, actuales y futuras.

La Xunta también prevé mejorar las plantas de transferencia, con la adaptación de siete de ellas, habilitando en las mismas una tolva específica para el trasvase de la materia orgánica (son las de Lugo, Ourense, Vigo, Silleda, A Rúa, Narón y Porriño —de las que se están desarrollando los estudios del proyecto técnico en cada una de ellas). Igualmente, contempla la transformación de 5 microplantas existentes en nuevas plantas de transferencia de mayor capacidad. Mientras que las plantas de Curtis y Ponteceso se ampliarán en la misma ubicación; en el caso de las de A Cañiza y Riotorto se están estudiando nuevos emplazamientos. Por su parte, la transformación de la planta de A Lama, actuación ya en licitación, implica el cambio de localización, pero dentro del mismo parque empresarial.

Según manifestó la conselleira se trata de una planificación responsable y con previsión para mejorar el servicio de estas instalaciones y ayudar a los ayuntamientos gallegos en el deber -que establece la normativa actual- de tener implantadas la recogida selectiva de la materia orgánica a través del quinto contenedor, el de color marrón, la final del año 2023.

La planta de Cee

La nueva planta de Cee, además de acoger la bolsa negra (residuo convencional), podrá transferir la fracción de basura correspondiente a la bolsa amarilla (envases de plástico, latas y briks depositados en los contenedores amarillos de recogida selectiva), así como los residuos orgánicos recogidos de forma diferenciadas a través del quinto contenedor, el de color marrón.

La planta contará con una nave de 600 m2 y un compactador hizo de mayor capacidad, una báscula, y un sistema de traslación de contenedores, con capacidad para tres unidades. Se habilitará un aparcamiento de contenedores, que será utilizado en las tareas de cambio de contenedores en los carros de traslación o bien para la ubicación de los mismos en los caros de traslación o bien para la ubicación de los mismos en tanto en cuanto no sean transportados al centro gestor. La instalación está dotada con una depuradora de aguas residuales y paneles solares para el propio autoconsumo de la planta, fomentando de este modo las energías renovables.