Las sequías son la mayor amenaza al desarrollo de la región

Las sequías son la mayor amenaza al desarrollo de la región

En el Día Mundial contra la Desertificación y la Sequía, la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua, ALADYR, hace un llamado a la sociedad para que exijan medidas contra la escasez hídrica que amenaza con agravarse por efectos del Cambio Climático

El lema que la Organización de Naciones Unidas escogió para este día es “Superando la sequía juntos” y ALADYR lo interpreta como un llamado a todos los sectores de la sociedad para unir esfuerzos en contra de la que considera es “la mayor amenaza para el desarrollo y bienestar de América Latina”.

Explicaron que, a pesar de que la región cuenta con el 31% de las fuentes de agua del mundo, según el Banco de Desarrollo de América Latina – CAF- 160 millones de personas en esta parte del continente no tienen acceso seguro a servicios de agua potable o lo tienen en condiciones precarias y que ciudades como México DF, Santiago de Chile, Lima y San Pablo podrían llegar a ser inhabitables si no se toman medidas para generar nuevas fuentes y recuperar el caudal ecológico de lagos, ríos y acuíferos.

Especificaron que estas medidas pasan por una mayor eficiencia en el riego agrícola y la implementación de tecnologías que permitan aprovechar las aguas residuales en la producción de alimentos.

Más de 300 millones de personas alrededor del mundo ya beben agua desalinizada todos los días y otras muchas tienen como fuente potable aguas residuales tratadas, pero estas soluciones llevan tiempo de implementación normativa y técnica, tiempo que se reduce a medida que se intensifican las sequías.

Para ALADYR la evidencia sobre un futuro complicado a causa de la escasez hídrica en la región es abrumadora y exhorta a las autoridades a prestar mayor atención sobre los efectos de la sequía. Argumentaron que de acuerdo con datos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el sur de la Amazonia padece las peores sequías en los últimos 50 años y adicionaron que el informe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reza que la escasez de lluvias ha afectado a más de 53 millones de personas en la región.

Adicionalmente, el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) se suma a la preocupación por la seguridad alimentaria de la región por la escasez de agua puesto que en “los Andes, desde la década de 1980, se ha perdido entre el 30 % y el 50 % del área glaciar y los Andes del Sur muestran las tasas más altas de pérdida de masa glaciar en todo el mundo”.

Destacaron que los indicadores de escasez y personas afectadas describen una realidad que se ha venido desarrollando pero que lo peor podría estar por venir si las políticas de adaptación al cambio climático no se aplican con celeridad. Remarcaron que, según el informe del Banco Mundial titulado Aguas inexploradas: la nueva economía de la escasez y la variabilidad del agua, en América Latina las pérdidas de ingresos que provoca una sequía son cuatro veces mayores que las de otras catástrofes como las inundaciones.

El informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático señala que entre el 20 y el 40% de la superficie terrestre ya se encuentra degradada o en degradación, afectando a más de 3 mil millones de personas, principalmente en comunidades rurales pobres, pequeños agricultores, mujeres, jóvenes, pueblos indígenas y otros grupos vulnerables. La situación es particularmente aguda en las regiones que ya sufren sequías, que representan más del 45% de la superficie total del planeta y albergan a una de cada tres personas en el mundo de hoy.

También se estima que alrededor de 44 billones de dólares de la producción económica mundial depende moderada o altamente de los recursos naturales, esto representa más de la mitad del PIB mundial amenazado directamente por los efectos del cambio climático, especialmente la desertificación.