Los residuos se reivindican como recursos para aportar valor a la industria

El proyecto polynSPIRE demuestra cómo el ahorro energético en los procesos de reciclado de plástico tiene un reflejo directo en la eficiencia y competitividad de las industrias.

Lo que para una industria puede ser un residuo, para otra puede ser su materia prima o un valioso subproducto. En los últimos años la preocupación ambiental ha convertido el tratamiento de los residuos en una de sus prioridades de las industrias. Sin embargo, las empresas siguen generando distintos tipos de residuos cuya gestión supone un gasto cuando en realidad podrían llegar a convertirse en un ingreso o un ahorro.

La legislación vigente prioriza aquellos métodos con menor impacto medioambiental y penaliza la eliminación de residuos, que supone un coste cada vez mayor a la empresa. Una vez generado el residuo, la reutilización es el proceso más sostenible, ya que permite un posterior uso sin transformarlo. Sin embargo, las apuestas crecientes son el reciclaje y la valorización, un procedimiento
que da una segunda oportunidad a los residuos para ser utilizados en sustitución de otros materiales. Estos tratamientos generan en muchas ocasiones un ingreso extra para las compañías.

Pero, ¿cómo hacerlo de forma eficiente? El proyecto europeo polynSPIRE, liderado por el centro tecnológico CIRCE desde España y financiado por la Comisión Europea con 8 millones de euros, está ayudando a industrias de sectores como la construcción, la automoción o la industria textil a mejorar su eficiencia y competitividad a través del ahorro de energía en los procesos de reciclado de materiales plásticos.

Publicado en: FuturENVIRO Nº 76 diciembre 2020 – enero 2021