El nuevo reglamento de la UE sobre requisitos mínimos para la reutilización del agua: un paso hacia la economía circular de los recursos hídricos

El nuevo Reglamento sobre requisitos mínimos para la reutilización del agua se desarrolla con el fin de utilizar las aguas regeneradas de forma segura para el medio ambiente, la salud humana y animal y establece las obligaciones y criterios de los operadores de las estaciones regeneradoras de agua. Además, impone a los Estados miembros implantar un régimen sancionador, cuyas sanciones deberán ser efectivas, proporcionadas y disuasorias para quien incumpla las obligaciones aplicables en la materia.

La eficiencia en el uso del agua mediante su reutilización contribu­ye al uso sostenible y la protección de los recursos hídricos, consti­tuyendo un método alternativo de suministro de agua con menor impacto ambiental que los trasvases de agua o la desalinización. Estamos ante una práctica de carácter eminentemente circular, que en el ámbito agrícola facilita, a su vez, la recuperación de los nutrientes presentes en las aguas urbanas depuradas, devolviendo de este modo nutrientes como el nitrógeno, el fósforo o el potasio a los ciclos biogeoquímicos naturales, reduciendo la necesidad de aplicaciones complementarias de abonos inorgánicos.

Actualmente, los recursos hídricos están sometidos a estrés y esta situación tiende a empeorar debido al cambio climático. Ante este exigente escenario, hasta el punto de que en 2030 la mitad de las cuencas de los ríos europeos podrían sufrir escasez de agua, la UE ha aprobado un Reglamento sobre requisitos mínimos para la reu­tilización del agua, con la finalidad de utilizar aguas regeneradas de forma segura para el medio ambiente, la salud humana y animal.

Esta normativa, sin duda, promueve la economía circular y tiende al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, en particular el objetivo nº 6 de garantizar la disponibilidad y la gestión soste­nible del agua y el saneamiento para todos, así como un aumento sustancial en la regeneración y la reutilización segura del agua a nivel mundial, con objeto de contribuir al logro del objetivo de de­sarrollo sostenible nº 12 sobre producción y consumo responsables.

Christian Morron Lingl

Abogado de Terraqui, Bufete de abogados especializado en derecho ambiental

Publicado en: FuturENVIRO Nº 69 Abril-Mayo 2020