Nuevos informes de PNUMA sobre la calidad del aire muestran cómo abordar la contaminación atmosférica

A medida que disminuye la calidad global del aire, hay razones para la esperanza, ya que se detecta progreso en áreas tales como el acceso a combustibles más limpios de cocina y estufas,  energías renovables, el contenido de azufre en el combustible y el transporte público, según dos informes presentados hoy en el marco de la segunda Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNEA-2.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, el nivel global de contaminación del aire en las ciudades aumentó 8 %  entre 2008 y 2013.  Más de 80 % de las personas que viven en zonas urbanas que monitorean la contaminación del aire están expuestas a niveles de calidad del aire que exceden los límites de la OMS, amenazando la vida, la productividad y las economías.

Unos  siete millones de personas mueren cada año debido a la contaminación del aire. De ellas, 4,3 millones se deben a la contaminación interna (dentro del hogar) que afecta sobre todo a mujeres y niños en países en desarrollo.

De acuerdo Acciones sobre la Calidad del Aire, un informe presentado por el Programa de las Naciones Unidas  para el Medio Ambiente, PNUMA, 97 países han aumentado el porcentaje de hogares que tienen acceso a combustibles de combustión más limpia a más de 85 por ciento,  un paso clave para hacer frente a la contaminación del aire interior.

Al menos 82 países de los 193 analizados tienen incentivos que promuevan la inversión en la producción de energía renovable, la producción más limpia, la eficiencia energética y/o equipos de control de la contaminación. El año pasado, por primera vez, las energías renovables representaron la mayor parte de la nueva capacidad de generación eléctrica agregada en todo el mundo, con una inversión de 286 mil millones de dólares, según una investigación realizada por el PNUMA, Bloomberg y la Escuela de Frankfurt.

El Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner, dijo: «Cada vez más personas en todo el mundo están afectadas por la contaminación del aire y sufren efectos adversos a la salud. La respuesta global actual a la mala calidad del aire prevaleciente es insuficiente. Pero a pesar de esta falta de una respuesta integral, numerosos países y regiones están generando medidas efectivas  y rentables  para mejorar la calidad del aire. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible proporcionan una oportunidad para replicar esas mejores prácticas a nivel mundial, y lograr un aire más limpio, y beneficios sociales y económicos en todo el mundo».

Un segundo informe publicado hoy -Una revisión del Control de la Contaminación del Aire en Beijing: 1998-2013-  también muestra cómo la introducción de medidas puede tener resultados directos. El informe analiza los intentos de controlar la contaminación del aire en Beijing durante un período de 15 años y encuentra que se están realizando mejoras constantes.

El análisis de Beijing, llevado a cabo por el PNUMA y la Oficina Municipal de Protección Ambiental de Beijing, encontraron que los niveles de monóxido de carbono y azufre están ahora por debajo de los límites establecidos por las Normas de Calidad de Aire Ambiental Nacional de China, mientras que los diez niveles del dióxido de nitrógeno y la materia particulada también están más cerca de los estándares.

Esta tendencia ha sido impulsada por una disminución en el consumo de carbón en el sector de energía y una disminución de las emisiones de vehículos como resultado de las medidas de control de emisiones de vehículos. El uso de carbón cayó desde un máximo de 9 millones de toneladas en 2005 a 6,44 millones de toneladas en 2013, mientras que los niveles de 2013 de monóxido de carbono se redujeron en un 76 por ciento respecto a 1998.

«A pesar de que los programas de control de contaminación del aire en Beijing han tenido un progreso sustancial, la calidad del medio ambiente deja mucho que desear», afirmó Chen Tian, ​​Director General de la Oficina Municipal de Protección Ambiental de Beijing. «Continuaremos explorando enfoques que puedan funcionar de manera efectiva para mejorar el medio ambiente en esta región.»

En 2014, la comunidad internacional, en la primera UNEA, pidió al PNUMA que apoyara los esfuerzos mundiales para mejorar la calidad del aire. El PNUMA ha puesto en marcha varios programas, incluyendo una iniciativa para desarrollar un sensor de bajo costo que se puede utilizar en todo el mundo en desarrollo para realizar el seguimiento y abordar focos de contaminación.

El informe Acciones sobre la Calidad del Aire se centra en diez medidas básicas para mejorar la calidad del aire. Esto demuestra que la mayoría de los países de todo el mundo están todavía por adoptar estas medidas de política de calidad del aire, pero pone de relieve muchos buenos ejemplos que se pueden seguir para activar acciones en todo el mundo.

Más de tres mil millones de personas aún utilizan combustibles sólidos y cocinas ineficientes, aunque Seychelles fue capaz de mejorar la calidad del aire interior mediante la transición en todo el país de combustibles sólidos y cocinas ineficientes a gas licuado de petróleo.

Sólo una cuarta parte de los países tienen combustibles avanzados y normas para vehículos, lo que puede reducir significativamente la contaminación de partículas pequeñas, especialmente en las ciudades. Kenia, Uganda, Tanzania, Burundi y Ruanda decidieron que a partir del 1 enero 2015 se permitiría sólo combustibles bajos en azufre en sus países. Si vehículos similares cumplieran las normas, esto reduciría las emisiones de vehículos en más del 90 %.

Los autos eléctricos han ido en aumento, de la mano con estrategias que se desarrollan en muchos países de todo el mundo. Un tercio de todos los automóviles comprados en Noruega son ahora eléctricos, como resultado de los incentivos instituidos por el gobierno.

Algunos países y ciudades han sido capaces de aumentar el reciclaje de residuos, lo que reduce la necesidad de quemarlos. En Brasil, por ejemplo, millones de hectáreas de tierra están bajo agricultura de conservación, lo que deja residuos del cultivo de las cosechas anteriores en la tierra en lugar de quemarlos.

La mayoría de países de todo el mundo han puesto en práctica normas nacionales de calidad del aire. India, que cuenta con retos importantes de calidad del aire en muchas ciudades, ha establecido normas de calidad y regulación del aire y también una estrategia de implementación de estas leyes.