Potabilización de agua de mar es cada vez más viable y necesaria en América Latina

Latinoamérica enfrenta una reducción en la disponibilidad del agua debido a varias causas como el cambio climático, estrés hídrico, contaminación, crecimiento de la población e incremento de la actividad económica y que estas condiciones han dado mayor relevancia a la discusión sobre alternativas para garantizar el acceso al agua para todas las actividades.

Juan Miguel Pinto, presidente de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua (ALADYR), declaró que los costos ya no son una barrera para que las zonas costeras de alto estrés hídrico en la región adopten las tecnologías que les permitan potabilizar el agua a partir del océano como fuente de desalación.

Explicó que cada vez se hace más costoso potabilizar el agua proveniente de los cuerpos superficiales de agua dulce por factores como la contaminación general, escasez y los llamados contaminantes emergentes; mientras que la evolución tecnológica ha reducido los costos de la desalación convirtiendo esta opción en una alternativa más accesible.

Pinto detalló que los costes de la desalación han bajado notoriamente en los últimos 40 años y que con el desarrollo de la tecnología de ósmosis inversa se ha pasado de una media de 10 dólares por metro cúbico de agua a alrededor de 0.5 $/m3.

La necesidad de diversificar las fuentes de agua y aumentar la disponibilidad ha estimulado la evolución de la ósmosis inversa para el tratamiento. Actualmente se produce agua desalinizada en diversos países con más de 20 mil instalaciones de diferentes tamaños. Los países de la región Latinoamericana con más uso de desalinización de agua de mar son Chile y México. También que aquellos donde se ve mayor crecimiento son Brasil, México y Perú.

Recalcó que los costes de desalinización de agua de mar es más alto que el de tratar aguas superficial o subterráneas, pero que al final “el agua más costosa es el agua que no se tiene” y acceder a fuentes superficiales para muchos países no es una opción. En cuanto a los de construcción, equipamiento y operación se han reducido.

Según la información recopilada de las prestadoras de servicios de varios países de Latinoamérica, Pinto estimó que el precio promedio del metro cúbico para uso residencial es de 0.61 $. También calculó que la media de consumo en la región es de 6.1 m3/mes por persona.

“El costo sería el equivalente al de comprar 8 botellas de 1.5 L de agua de una marca de consumo regular en Chile” Entonces concluimos que el suministro de agua residencial a partir de la desalinización de agua de mar es económicamente viable en América Latina a partir de los avances tecnológicos que permitieron su optimización.

ALADYR realizará en octubre en la ciudad de Santiago de Chile “El Seminario Internacional Desalación, Reúso y Tratamiento de Agua y Efluentes” un espacio en el que convergirán más de 200 asistentes especializados en la gestión sostenible del agua. El seminario integra tópicos de alto valor para garantizar el acceso agua potable y promover las tendencias tecnológicas que permitan lograrlo en correspondencia con el medio ambiente como la minería, la agricultura, los alimetos y bebidas o la desalación.