PROMOVIENDO UNA ECONOMÍA CIRCULAR EN LA GESTIÓN DE RESIDUOS URBANOS

El proyecto europeo Waste4Think, que tiene como objetivo facilitar la transición de los modelos de gestión de residuos en contextos urbanos hacia modelos de reciclaje y recuperación de materiales basado en los principios de Economía Circular, ha entrado en su fase final y se espera que finalice a finales de noviembre.

Demostración de la recogida de bioresiduos domésticos con el camión de Waste4Think en Halandri (Grecia) | Demonstration of household waste collection with the Waste4Think truck in Halandri (Greece)

El objetivo del proyecto Waste4Think es mejorar la gestión de residuos no solo en términos económicos y operacionales, sino también considerando los impactos ambientales y sociales. Para ello, cada uno de los cuatro sistemas piloto está respaldado por varias de las 20 ecosoluciones desarrolladas en el proyecto. Estas incluyen herramientas de operación y planificación para ser utilizadas por las autoridades locales; aplicaciones móviles para ayudar a ciudadanos y empresas; campañas educativas en todos los niveles, desde escuelas hasta profesionales técnicos, herramientas de “ciencia ciudadana” para alentar a la población local a encontrar soluciones innovadoras; y mecanismos para promover cambios de comportamiento a través del empoderamiento.

Los cuatro municipios piloto han sido elegidos por la diversidad de desafíos que presentan en la gestión de sus residuos.

FCC Aqualia central, Inodoro

En Portugal, el popular centro turístico de Cascais está implementando un sistema de “pago por generación” (PAYT) colectivo en el que los residentes usan unas llaves para identificarse cuando usan los contenedores de forma voluntaria. Para ello, al comienzo del proyecto se instalaron más de 90 contenedores subterráneos (resto, papel, vidrio y envases) con sensores de llenado y mecanismos de identificación que en una segunda fase podrían bloquear y cerrar las tapas para hacer la identificación obligatoria si se quiere utilizar dicho contenedor.

Este equipo es crucial para mejorar la eficiencia del servicio de recogida y para proporcionar datos al equipo directivo. Dado que estos contenedores subterráneos son de uso colectivo por parte de la comunidad local, el modelo de PAYT también es colectivo. En esta fase, el uso es voluntario para todos los flujos de residuos. Que el modelo PAYT sea colectivo, supone que en el cálculo de la tasa de residuos haya una variable individual, así como una colectiva basada en la tasa de residuos existente en el área piloto.

Publicado en: FuturENVIRO Nº 60 Mayo 2019