Residuos electrónicos: Un recurso creciente, infrautilizado y valioso

La velocidad con la que se suceden los avances tecnológicos y el modelo de consumo de “usar y tirar” han desbordado nuestra capacidad de asimilar los residuos electrónicos que generamos. Esta es la conclusión de la última edición del informe Global E-waste Monitor de la ONU, que vuelve a incidir, como ya lo hiciera en la anterior, en que estos residuos son un recurso creciente, infrautilizado y valioso. Por lo tanto, de su gestión depende que se conviertan en protagonistas de una crisis ambiental o en impulsores de un giro radical a nuestro actual sistema productivo y de consumo.

Foto: Moisés Menéndez

En concreto, según la ONU, en 2019 se generaron 53,6 millones de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en todo el mundo, es decir 7,3 kilos per cápita, un 21% más que en 2014, todo un récord. Se estima que esta cifra alcanzará los 74 millones de toneladas en 2030, prácticamente el doble que hace cinco años. Por regiones, la mayor parte de los desechos electrónicos se generaron en Asia (24,9 millones de toneladas), pero Europa es el continente que genera más en kilos per cápita (16,2 kg).

Sin embargo, en 2019 sólo el 17,4% de los desechos electrónicos mundiales se recogieron y reciclaron adecuadamente, lo que significa que 44,3 millones de toneladas de estos residuos se depositaron en vertederos, se incineraron o se comercializaron ilegalmente y se trataron de forma deficiente.

Europa es el continente con el mayor índice de reciclaje de residuos electrónicos, el 42,5% de los generados en 2019. En el resto, esta cifra se reduce considerablemente: Asia, con un 11,7%, América y Oceanía con un 9,4% y 8,8%, respectivamente, mientras que África ocupó el último lugar con apenas un 0,9%.

Esta fotografía se produce a pesar de que el 71% de la población mundial, según los últimos datos disponibles, reside en países que disponen de una legislación específica sobre residuos electrónicos.

En 2014, esta ratio era del 44%. Sin embargo, esta cobertura de población sólo representa a 78 de los 193 países existentes, ya que incluye a China e India, dos de los más poblados del mundo. La conclusión, es que menos de la mitad de todos los países de nuestro frágil planeta cuenta con legislación en esta materia.

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José Pérez, Consejero delegado de Recyclia

Publicado en: FuturENVIRO Nº 72 Julio-Septiembre 2020