RESPIRAR UN AIRE MÁS LIMPIO, UN RETO COMPARTIDO.

El pasado 27 de septiembre el Gobierno aprobó el I Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica, que permitirá reducir de manera muy significativa los niveles de contaminación de compuestos y sustancias muy nocivas para la salud, en cumplimiento de los compromisos establecidos para España en la Directiva de Techos Nacionales de Emisión para 2030. El plan contempla un total de 57 medidas dirigidas a todos los sectores contaminantes necesarias para alcanzar esta meta, y proteger la salud de las personas y de los ecosistemas.

Recordando las palabras de la libanesa Najat Saliba, química analítica y atmosférica, premio L’Oréal- UNESCO for Women in Sciencies en una publicación reciente, donde advierte que “Vamos a morir de la contaminación ambiental si no actuamos, se han subestimado las consecuencias de la polución”.

Sin querer ser alarmistas, las principales causas asociadas a muerte por contaminación tienen que ver con problemas cardiovasculares, problemas respiratorios, cáncer…, pero también se han encontrado ahora relación con la obesidad, el Alzhéimer y otras enfermedades neurológicas.

En una entrevista concedida al diario El País, destacaba su lucha contra la injusticia medioambiental y la desigualdad de sus consecuencias, sobre todo en las emisiones atmosféricas y la necesidad de los países desarrollados en entender el valor de regular dichas emisiones.

La ciencia en este tema aún no se ha puesto al día, apenas estamos empezando a entender bien la relación entre la contaminación del aire y la salud, se necesitan muchos años de investigación, pero lo cierto es que se avanza en el descubrimiento de enfermedades emergentes con una incidencia directamente proporcional al aumento de la degradación del medioambiente, y aparecen problemas de salud que hace 100 años no se hubieran podido relacionar.

Si echamos la vista atrás y según informes europeos, en el conjunto de la UE desde la década de los 90 la aplicación de políticas y avances tecnológicos para reducir los efectos de la contaminación han dado sus frutos en términos de mejora. Sin embargo, las cifras que maneja la Agencia Europea del Medio Ambiente y la OMS siguen siendo escalofriantes en términos de muertes prematuras y posibles incrementos futuros.

 

 

Coral

Coral Robles Lucas Consejera Delegada de LABAQUA SAU, sociedad que pertenece a SUEZ Spain

Publicado en: FuturENVIRO Nº 64 Octubre 2019