Secado térmico: cómo resolver un problema ambiental obteniendo un producto de valor añadido

Grupo Neoelectra emplea en su planta de tratamiento de purines de Artajona (Navarra) un sistema de secado térmico por cogeneración, que permite tratar los lodos que se producen en las depuradoras de agua y convertirlos en fertilizante agrícola. Este sistema es un claro ejemplo de éxito de colaboración público-privada entre el Grupo y Nilsa, el ente público gestor de residuos de la zona.

Los lodos de depuradora sin tratar generan un problema medioambiental que puede afectar a suelos y acuíferos. Debido a su alto volumen de materia orgánica y humedad y el riesgo de presencia de patógenos como la salmonela, es muy importante la higienización de estos residuos para evitar que contaminen campos y aguas subterráneas. Una vez tratados, el producto resultante se convierte en un abono natural muy útil para el sector agrícola.

Entre los sistemas que se emplean para el tratamiento de lodos se encuentra el secado térmico, la digestión anaerobia, el compostaje y la incineración. Entre estas alternativas, el secado térmico tiene una serie de ventajas añadidas – un menor coste combinado de tratamiento y gestión, así como un almacenaje y un transporte más fácil y seguro -, que lo han convertido en el procedimiento de elección de tres depuradoras gestionadas por el ente público Navarra de Infraestructurales Locales (Nilsa), que ha confiado el procedimiento a la planta de tratamiento de purines de cerdo de Grupo Neoelectra en Artajona (Navarra).

Fertilizante con alto valor agronómico

El lodo es el resto en forma de barro que queda depositado en el fondo de los depósitos de las depuradoras de aguas. Se trata de un subproducto del reciclaje de aguas urbanas que, bien tratado, tiene un gran valor agronómico como fertilizante. Tanto en España como en el resto de la Unión Europea, es un producto muy demandado por la agricultura.

La ubicación de la planta de Neoelectra en el área de Tudela – Tafalla, muy intensiva en agricultura, permite una distribución rápida del fertilizante para las explotaciones agroalimentarias de la zona, de calidad reconocida en toda Europa.

Modelo de economía circular

La planta de Artajona que gestiona estos lodos, denominada Ecoenergía Navarra, es un ejemplo de economía circular, sostenibilidad ambiental y eficiencia energética. La instalación combina el tratamiento de purines con el de lodos, y convierte estos residuos en productos con valor añadido, a la vez que soluciona un problema medioambiental.

La planta está dotada de dos motores Wärtsilä de 7,8 MW y una instalación de almacenamiento y distribución de Gas Natural Licuado, que produce simultáneamente energía eléctrica y térmica mediante cogeneración.

En lo que respecta al tratamiento de purines, la planta se ocupa de la depuración de los residuos de las granjas porcinas de la zona, convirtiéndolos en agua destilada y fertilizante BIO a través del secado por cogeneración. Esta tecnología produce energía muy eficiente con bajas emisiones, además de la energía térmica que suministra al invernadero de “Cultivos de Navarra”, anexo a la instalación.

Artículo publicado en el nº78 Marzo-Abril 2021