TRIHSENS: Estrategias preventivas en la mejora de la calidad del agua

El proyecto TRIHSENS ha demostrado una solución innovadora para la monitorización y control en tiempo real de la calidad de las aguas de consumo en la estación de tratamiento de aguas potables (ETAP) del Tambre, Santiago de Compostela. En el marco de este proyecto se ha desarrollado una solución integral de bajo coste para la detección y alarma de la presencia de contaminantes en el agua potable. Esta solución innovadora permitirá al personal operario una toma de decisiones operativas de una manera más rápida, precisa y confiable, mejorando aún más la calidad del agua de servicio. El proyecto ha sido desarrollado por un equipo multidisciplinar formado por las empresas VIAQUA, ROCA ROIBÁS, SYSPRO AUTOMATION y AYCO INTERNET y los centros tecnológicos AIMEN y CETAQUA Galicia.

Ander Castro Fernández. Investigador, CETAQUA
Teresa Alvariño Pereira, Project manager, CETAQUA
Fundación Centro Gallego de Investigaciones del Agua
Susana González, Responsable técnica del área de Gestión de Infraestructuras Críticas y Resiliencia, CETAQUA
Santiago Gómez Cuervo, Técnico Investigador Medio Ambiente, Centro Tecnológico AIMEN
Miguel Placer Lorenzo, Técnico Junior Smart Systems & Smart Manufacturing, Centro Tecnológico AIMEN
Francisco Rodríguez Lorenzo, Técnico Smart Systems & Smart Manufacturing, Centro Tecnológico AIEMN
Leticia Rodríguez-Hernández, Directora de Desarrollo sostenible, SUEZ
Diana Peleteiro Higuero, Jefa de ETAP, VIAQUA

La desinfección del agua de consumo humano es un proceso de tratamiento requerido para reducir el riesgo de transmisión de enfermedades por el agua.

Existen diversos procesos de desinfección, como la ozonización o la cloración, basándose la mayor parte de ellos en procesos de oxidación de la materia orgánica. En España, la cloración es el proceso más común para la desinfección del agua, debido a su bajo coste y a su carácter remanente, lo que permite mantener la calidad del agua durante toda la red de servicio al ciudadano. El proceso de cloración debe realizarse de forma controlada para evitar la formación de productos intermedios derivados de la combinación del cloro con otros compuestos (como por ejemplo restos de materia orgánica), lo que supondría una alteración de la calidad final del agua.

Por ello, la legislación española establece una serie de requisitos a estos procesos dentro del real decreto RD 140/2003, que asegura los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo. Actualmente, la forma más extendida de monitorización de estos requisitos se establece a través de muestreos de tipo manual y técnicas analíticas complejas. Esta estrategia correctiva demanda un alto tiempo de dedicación y supone un alto coste analítico, lo que aumenta los costes de operación asociados a la desinfección del agua. Además, la espera por los resultados de los análisis de laboratorio conlleva altos tiempos de respuesta a los eventos, que impiden una respuesta rápida por parte del personal de operaciones.

TRIHSENS ofrece una solución online para el control de calidad del agua de consumo humano.

Artículo publicado en el nº79 Abril-Mayo 2021